lunes, 16 de febrero de 2009

Comparación entre Freud, Mead y Piaget

Freud

Según Freud, hay aspectos fundamentales de la personalidad de cada individuo que se establecen muy al principio de su vida. Al aprenderse estas pautas de comportamiento antes de que el niño pueda dominar el uso del lenguaje, éstas suelen pervivir en un nivel inconsciente.
Todas las madres imponen algún tipo de disciplina alimentaría a sus niños, de modo que el bebé va poco a poco reprimiendo la exigencia de satisfacer inmediatamente sus necesidades. La represión está en la base de algunas de las más importantes características del desarrollo infantil.
La transición edípica, tiene lugar alrededor de los cuatro o cinco años, representa un papel crucial en las teorías de Freud. En la fase edípica, la sociedad impulsa al niño a romper con el refugio emocional que la madre ha representado hasta entonces. El padre es el agente principal a la hora de exigir esta mayor autonomía e independencia. El niño debe reprimir su odio al padre y, gran parte de la dependencia anterior respecto a la madre.

Mead

Mead era filósofo y sociólogo, y le preocupaba menos el funcionamiento emocional interno de la personalidad individual que los procesos de interacción social. Para Mead, la capacidad de aprendizaje social de la adolescencia es tan importante como la de la infancia.
Hizo mucho hincapié en la importancia del juego para el desarrollo del niño. A través de los aspectos imaginativos del juego, el niño aprende a representar el papel del otro, a ver el mundo como lo ven los otros y a romper con un punto de vista egoísta. Al final de la niñez y en la primera adolescencia el chico o la chica aprende a representar el papel del otro generalizado, es decir, a asumir las normas y valores abstractos en los que se basa el conjunto de la sociedad. También esto suele aprenderse, más que nada, a través de juegos cooperativos.

Piaget

Piaget era un psicólogo que basó la mayoría de sus ideas en la observación directa de los niños. Para Piaget, el niño es, egocéntrico: ve el mundo únicamente desde la perspectiva que le ofrece su propia situación en él. Aprender a utilizar el idioma es una parte fundamental en el dominio de dichas ideas. El camino que va desde el egocentrismo infantil a la madurez atraviesa diversos estadios característicos. Piaget señala que, en cada uno de ellos, el niño va aumentando gradualmente su capacidad para captar conceptos abstractos y para comprender los sentimientos de los demás.

1 comentario:

Marga Fernández dijo...

Falta la bibliografía y es un poco arida la apariencia, no habéis puesto ni una foto. Los texos deben de justificarse.

En cuanto a los contenidos, aceptable.
Un saludo.
Marga